Fortalecimiento y Creación de Capacidades.

Fortalecimiento y Creación de Capacidades


La política de cobertura que se propone está orientada al desarrollo de operadores comerciales, sociales y comunitarios capaces de prestar servicios asequibles en zonas no atendidas. Por tanto, el tema de creación de capacidades se enfoca en atender las necesidades de capacitación y formación de este tipo de proyectos. Por otra parte, el uso y apropiación de la tecnología es un componente que corresponde al campo de creación de contenidos y aplicaciones.

Esta propuesta de política no contiene un componente de alfabetización digital , que de hecho ya existe actualmente a través del programa HorizonTIC de la CPD. Este programa busca generar habilidades en el uso de TIC en niños y niñas que no cuentan con acceso todavía a servicios de telecomunicaciones.

Para comprender el planteamiento de esta área en la política de conectividad es necesario atender las características de la comunicación en las zonas rurales. A diferencia de las redes que se encuentran en las zonas urbanas, en el contexto rural no existen los mecanismos adecuados de mantenimiento de la infraestructura, no hay redundancia en las redes o esquemas de soporte y atención de fallas de manera oportuna que permitan la operación constante en el acceso a los servicios. En el contexto urbano, la población sólo tiene que aprender a usar los dispositivos y las fallas son atendidas por el personal técnico de las grandes empresas operadoras. Por el contrario, en las zonas rurales las personas necesitan aprender no sólo a usar los dispositivos, sino a solucionar las fallas recurrentes, a detectar los problemas más comunes y a poder reportar dónde se encuentran las fallas a técnicos especializados.

En los diagnósticos de cobertura, infraestructura y alternativas tecnológicas, se identifican dos actores esenciales para la provisión de servicios asequibles a las comunidades no atendidas. Por una parte, los pequeños operadores, que van desde emprendedores hasta micro y pequeñas empresas. Por otra, las propias comunidades con personas que se capacitan para el manejo de las redes y radiodifusoras, así como los grupos de radioaficionados. Estos dos tipos de actores presentan características específicas en términos de necesidades de formación, modos de acceder a la capacitación, temas de interés y tecnologías que utilizan.

Por un lado, en el caso de los pequeños operadores, encontramos que muchos de ellos cuentan con formación técnica que van especializando a través de diferentes áreas de capacitación disponible, ya sea por las propias empresas o la academia. En este sentido, aquellos apoyos a los esquemas formales de educación en materia tecnológica, resultan positivos para estos operadores y no señalan una necesidad específica de formación. Incluso algunos de ellos se manifiestan dispuestos a capacitar a técnicos en comunidades que puedan apoyar en el despliegue o mantenimiento de sus redes.

En este panorama también se encuentran espacios de capacitación para el trabajo como los coordinados por el Instituto de capacitación para el trabajo del Estado de Chihuahua (ICATECH) con presencia en todo el estado y el CONALEP ubicado en ciudades, como Parral, Cuauhtémoc y Delicias. Sin embargo, el énfasis de estos espacios es la capacitación en aspectos prácticos del uso de herramientas y oficios que permitan la formación de personas únicamente en aspectos técnicos que permitan integrarse en la industria. Por su vocación, estos espacios pueden ser un área de oportunidad para la formación de técnicos para la micro y pequeña industria de las telecomunicaciones.

Por otro lado, con respecto a las comunidades, mucho del aprendizaje en el tema de tecnología es empírico y está enfocado a atender necesidades específicas. También se obtiene a través de la participación en redes de apoyo en la formación en donde las personas intercambian conocimiento. Estos esquemas han sido tomados en cuenta para crear, por ejemplo, dos programas de formación para promotoras y promotores técnicos en comunidades indígenas: “Techio Comunitario” en México y el programa semipresencial de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) dirigido a toda América Latina. Existen pocos programas estatales que apoyen directamente la formación técnica en materia de telecomunicaciones para las comunidades, salvo en el caso antes mencionado, como usuarios de servicio. Tampoco existe una cantidad importante de espacios de formación en localidades rurales. A pesar de ello encontramos antecedentes muy importantes en formación técnica en la Sierra Tarahumara, como las escuelas Escuelas Radiofónicas, que funcionaron desde 1955 hasta los años setenta. Aunque ya desaparecidas, es un antecedente importante que muestra las posibilidades que se tejieron a partir de la transformación del uso en un medio de comunicación para satisfacer las necesidades de la población.

Por otro lado, están los esfuerzos educativos que se han dado desde los distintos niveles de gobierno en la región serrana y zonas rurales. Por un lado, los centros educativos y albergues vinculados a la SEP con niveles hasta educación media superior ..

A nivel universitario destacan, además de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), los tecnológicos ubicados en Parral y Guachochi; así como la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) en Creel. Asimismo, creemos importante destacar la labor que la Coordinadora Estatal de Pueblos Indígenas (COEPI) realiza con las autoridades tradicionales en procesos de formación para el fortalecimiento de los modos de sostenibilidad familiar y autoconsumo en las comunidades, así como en la detección de necesidades de las comunidades a través del mapeo participativo del territorio. En estos espacios educativos, localizados en los territorios rurales, no se encontraron programas de formación formal relacionados con las TIC y el desarrollo de redes de comunicación.

Para finalizar, debido en gran parte al rezago histórico y abandono de las obligaciones del Estado en garantizar el acceso a servicios básicos y respeto al territorio, así como la presencia importante de la iglesia católica en la región, se ha incrementado la presencia de organizaciones sociales que comenzaron su trabajo en la zona serrana. En muchos de los casos su labor se concentra en acciones con una perspectiva asistencialista. Sin embargo, la evolución del trabajo ha permitido un cambio de paradigma y de metodología, hacia el trabajo en el desarrollo de capacidades de forma participativa, principalmente en el tema de protección alimentaria e hídrica, derechos humanos y educación, y desarrollo comunitario en general.

En temas educativos se pueden encontrar dos principales perspectivas.: 1)Aquellas organizaciones que brindan posibilidades para que personas de las comunidades puedan incorporarse a espacios de educación formal, como lo hace la Fundación Tarahumara José A. Llaguno. 2) Esfuerzos dirigidos particularmente a personas de las comunidades y que buscan poner en el centro el conocimiento tradicional en el fortalecimiento de las capacidades para el desarrollo de proyectos; por ejemplo, el trabajo de Siné Comunarr o la Comunidad Educativa Tamujé Iwigara, A.C.

Como puede observarse existe una vasta red de actores en el campo educativo que trabajan en ámbitos cercanos a las comunidades. Cada uno de estos actores trabaja con estructuras organizativas, métodos y necesidades distintas. N ninguno de ellos trabaja directamente con énfasis en el campo de las TIC, pero muchos hacen uso o se apoyan en ellas.

Por otra parte, en el diagnóstico se identificó para las comunidades indígenas una serie de particularidades en las redes y los servicios que requieren:

  • Puntos Wi-Fi que permitan apoyar las labores de educación local. No necesariamente requieren conexión a Internet, pero sí contenido educativo básico y la posibilidad de contar con productos de comunicación de interés de la localidad o desarrollados localmente.
  • Redes comunitarias de Internet para extender los servicios a localidades pequeñas poco viables para pequeños operadores.
  • Preguntas generadoras o ejes de discusión.
  • Redes HF o VHF que permitan comunicación entre las comunidades indígenas. Estos esquemas son sencillos y ya se utilizan por las comunidades y por distintos gobiernos locales.
  • Herramientas para la creación de contenido local y para la utilización de las TIC en el desarrollo de sus proyectos.

Basados en lo anterior, surgen las siguientes preguntas de trabajo para la mesa de creación de capacidades.
  1. En el caso de los pequeños operadores: ¿Cómo se dan los procesos de formación de sus cuadros técnicos? ¿Es necesario fortalecerlos? si es así, ¿en qué áreas? ¿Cómo podrían fortalecerse?
  2. En el caso de comunidades: ¿Cómo puede aprovecharse la estructura de formación existente para generar cuadros técnicos?
  3. ¿Qué programas existentes a nivel gubernamental pueden apoyar estos procesos? ¿Se requiere algún cambio en los existentes?
  4. ¿Qué acciones concretas en este tema pueden llevarse a cabo a corto y mediano plazo?

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