Creación de Contenidos y Aplicaciones.

Plan Estatal Desarrollo 2017-2020


Creación de contenidos y aplicaciones


El diseño de una política pública de telecomunicaciones debe enfocar sus esfuerzos en generar un entorno habilitante que elimine barreras y brinde estímulos a los actores que trabajan en el desarrollo de la conectividad en el estado. Un ámbito fundamental tiene que ver con la creación de contenidos locales y aplicaciones que puedan generar una mayor apropiación de la red y las distintas herramientas de comunicación y, con ello, su sostenibilidad.

El contenido local es un elemento clave para la expansión del Internet y las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y reducción de sus costos, fomenta la difusión de la diversidad cultural de un territorio y permite la creación de capacidades en otros ámbitos de la vida comunitaria como la salud, la educación y el trabajo en el campo. Por ello, una agenda digital debe generar un ecosistema que abarque el ciclo virtuoso de la creación de contenidos, el cual implica una constante ida y vuelta al territorio, y abarca los siguientes procesos: creación, formación y capacitación, producción, exhibición y protección.

La Sierra Tarahumara es un territorio con características geográficas particulares y de dispersión poblacional que resulta en una alta complejidad sociocultural. Las regiones habitadas por los pueblos ódami, rarámuri, guarijío, pima y mestizos tienen dinámicas comunitarias y territoriales distintas basadas en aspiraciones, necesidades, formas organizativas, saberes y sistemas de comunicación propios. En este entramado debe reconocerse el proceso histórico de colonización y extracción del territorio y sus pueblos, a partir de la minería, la industria forestal y el turismo, así como la migración de la población indígena hacia las ciudades. Todo esto, hoy entretejido con la presencia del crimen organizado y el narcotráfico.

En este contexto, actores como ONGs, instituciones educativas y gubernamentales han impulsado diferentes procesos de acompañamiento con los pueblos indígenas para la creación, formación, producción, exhibición y protección de contenido local con miras al fortalecimiento del tejido social, la expresión artística, la preservación y difusión del patrimonio cultural intangible, la revitalización lingüística, entre otros objetivos. Al respecto identificamos algunas problemáticas que nos hablan de vacíos en el ciclo de creación de contenidos, los cuales deben ser atendidos si se busca construir y fortalecer una política cultural situada y pertinente.

En el ámbito de la creación, debe partirse del reconocimiento de que los pueblos indígenas cuentan con un complejo sistema de comunicación basado en la oralidad que ha sabido adaptarse y sostenerse a las limitaciones geográficas y las enormes distancias entre poblaciones. Debe tomarse en cuenta también el fuerte proceso de aculturación y homogeneización cultural al cual han estado sujetos los pueblos indígenas, que, entre otras consecuencias, ha puesto en peligro la existencia de las lenguas originarias, como la lengua pima. No obstante, los pueblos han persistido con la fuerza de sus prácticas culturales como las danzas, la música, la poesía, la creación textil, artesanía, fiestas y tradiciones milenarias. Esta persistencia también responde a la necesidad de comunicación con las personas que han migrado a las ciudades, utilizando las tecnologías para tener contacto con sus familiares, mantener viva su cultura o comercializar sus artesanías.

Estas manifestaciones culturales se han traducido en diversas producciones que hablan de las historias, territorios, sueños, problemáticas, conocimientos y cosmovisión de los pueblos. Desde algunos espacios educativos e iniciativas de la sociedad civil como la Comunidad Educativa Tamujé Iwigará y el Taller de Grabado Surcando el Arte de SINÉ-COMUNARR se han generado procesos de formación para el aprendizaje y difusión de las lenguas originarias, revaloración de saberes como la medicina tradicional y manejo territorial o registro de leyendas y cuentos antiguos por medio de la creación artística

Por su parte, la Secretaría de Cultura de Chihuahua, especialmente la Unidad Regional de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas y el Departamento de Culturas Étnicas y Diversidad, así como la radio XETAR del INPI, han incentivado la creación de contenidos a través de fotonovelas, cómics, traducciones literarias y libros de leyendas, así como la producción radiofónica, creación de cortometrajes, videos musicales y audiolibros. Los premios Erasmo Palma al mérito literario indígena y el recién creado Premio Enrique Servín para el Fomento a la Escritura Creativa en Lenguas Originarias en Niñas, Niños y Adolescentes Indígenas son un ejemplo importante de incentivos a la creación cultural y artística.

Sin embargo, estos esfuerzos encuentran limitaciones importantes. Por un lado, en las convocatorias dirigidas a los pueblos indígenas o proyectos comunitarios diseñadas a nivel federal, lo que se plantea como “comunitario” refiere a una forma de organización basada en los modelos organizativos de los Pueblos Indígenas del centro y sureste del país, que resulta completamente diferente a aquella de los pueblos ubicados en la Sierra Tarahumara. A esta problemática de centralización se suma la falta de reconocimiento a las formas de organización social y de gobierno tradicionales. Un ejemplo es el Programa de Acciones Culturales Multilingües y Comunitarias (PACMyC) para el cual se requiere de un aval, que es diferente al reconocimiento comunitario de las autoridades tradicionales.

Otra problemática que identificamos como limitante para el apoyo y promoción a procesos artísticos y de creación de los pueblos, es la conversión electrónica de los trámites para acceder a recursos, tanto de la difusión de convocatoria como de la entrega de los apoyos para proyectos, como el PACMyC. Esta conversión electrónica no reconoce ni responde a la falta de infraestructura bancaria y de telecomunicaciones en la región serrana, y limita el acceso a recursos para las comunidades. A todo ello se suma la falta de recursos para operar por parte de las dependencias culturales, así como una falta de representación de los pueblos dentro de estos organismos.

En el aspecto de la formación, existen distintas iniciativas para la creación de contenidos, sin embargo, no se detecta un proceso sólido y articulado entre distintos actores. Como lo mencionamos, existen espacios para el aprendizaje de técnicas artísticas o de producción literaria, pero no son visibles las experiencias de capacitación en producción audiovisual o manejo de TIC en espacios educativos formales, con excepción a las que recibe el equipo que compone la radio XETAR. Una experiencia que resalta es la Marabunta Filmadora, un colectivo indígena de realizadores y facilitadores de video participativo cuya sede está Sonora y el Golfo de California, que han llevado a cabo talleres de producción de video en comunidades rarámuri. Tomar en cuenta la visión y metodología de este proyecto es central en la creación de contenidos de la región, pues es patente que la mayoría de los contenidos audiovisuales existentes y accesibles en línea, han sido producidos por población mestiza y no por los mismos pueblos, primando una visión antropológica, folclórica o paternalista.

Respecto a la difusión y exhibición de contenidos, identificamos que los espacios existentes para acceder a producciones y contenidos se encuentran en los centros urbanos del estado, lejos de la región serrana. Esto se debe tanto a la centralización del acceso a recursos públicos destinados a los pueblos indígenas, como a la centralización del acceso a espacios de exhibición de contenidos audiovisuales. Esto interrumpe el ciclo virtuoso de los contenidos que se crean desde los pueblos y limita el acceso dentro de las mismas comunidades que los producen. Los pocos espacios de exhibición y difusión de contenidos que existen en las zonas rurales e indígenas del estado, como el la radio XETAR, no cuentan con una estrategia de preservación y digitalización que resguarde los contenidos producidos y difundidos en lengua. Encontramos a su vez, que la riqueza de experiencias acompañadas por las ONGs en no cuentan con procesos de sistematización, difusión y digitalización de contenidos producidos con los pueblos indígenas.

Asimismo, las instituciones que están trabajando en estrategias de preservación y archivo, reconocen una problemática de protección en relación a la apropiación cultural, como el caso de los textiles rarámuris que no cuentan con mecanismos de protección que respondan a las creaciones colectivas de los pueblos. Esta preocupación ha sido expresada por las mismas comunidades a instituciones como la Unidad Regional de Culturas Populares, en relación a los contenidos que se difunden desde la institución sin un mecanismo que los protejan de otros usos fuera del territorio.

A partir de un primer análisis de este ecosistema a partir de entrevistas, encontramos en este diálogo conjunto una posibilidad para vincular las experiencias que responden a diferentes etapas del ciclo virtuoso de creación de contenidos (creación, formación y capacitación, producción, exhibición y protección) y visualizar juntos y juntas, cómo las TICs pueden potencializar cada etapa, y el vínculo entre ellas que permita una constante ida y vuelta de los contenidos al territorio.

Planteamiento de la mesa temática
Tomando en cuenta las apreciaciones generales arriba descritas, esta mesa temática tiene como objetivos:
  • Analizar cómo se da actualmente el ciclo virtuoso de la creación de contenidos (capacitación, creación, exhibición y protección) en el estado de Chihuahua a partir de los esfuerzos que ya realizan distintos actores que trabajan y habitan en la región.
  • Plantear un horizonte común para el desarrollo y acceso de los contenidos locales en la sierra Tarahumara.
  • Identificar las dificultades existentes y necesidades de cada actor y explorar posibles vinculaciones y colaboraciones que respondan a esas necesidades.
  • Identificar cómo las TIC y el Internet pueden fungir como herramientas que fortalezcan la creación de contenido local y qué tendría que considerar un plan de conectividad en este sentido.

Preguntas generadoras o ejes de discusión
  1. ¿Encuentran que este planteamiento sobre el escenario es correcto? ¿Qué faltaría agregar o cambiar?
  2. ¿Cómo soñamos el ciclo de creación de contenidos en la sierra Tarahumara?
  3. ¿Cómo podrían contribuir las TIC y el Internet en este sueño?
  4. Tomando en cuenta los esfuerzos y experiencias que han realizado y realizan para fomentar la creación de contenidos, ¿cuáles serían las necesidades y dificultades que encuentran para poder fortalecer el ciclo de contenidos?
  5. ¿Cómo se podría integrar el ciclo de creación de contenidos en una política cultural?
  6. ¿Cómo puede el estado contribuir e incentivar la producción de contenidos indígenas y comunitarios?

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