Innovación, Investigación y Emprendimiento.


Todas las industrias requieren para su desarrollo de un ecosistema que fomente la innovación a través de programas de investigación y emprendimiento. Estas tres actividades son un motor continuo que permite la evolución de una industria determinada.

Las características de cada industria definen su ecosistema de innovación, los espacios que requiere, los centros de investigación, los mecanismos de interacción, los actores que deben estar involucrados y las características de los programas a ser implementados.

Los esquemas de innovación e investigación, cuando están enfocados al emprendimiento, siguen por regla general el siguiente proceso:


A veces se piensa que el proceso debe ser cumplido en su totalidad para que un proyecto se considere exitoso, pero no es así. Cualquiera de los proyectos puede quedarse en las distintas etapas y eso depende principalmente de la necesidad del innovador y del contexto en que se desarrolla. Por ejemplo, alguien puede solamente querer resolver un problema, no desea generar un emprendimiento específico y no quiere pasar del primer escalón; o alguien solo busca un emprendimiento local y no quiere pasar por los problemas que implica la expansión. El desarrollo de cada una de estas etapas contribuye al desarrollo de la industria, aun cuando no se completen ciclos en su totalidad. Lo importante es entonces que existan las condiciones para que este proceso se dé.

Encontramos los siguientes errores como los principales en materia de políticas públicas orientadas al emprendimiento y la investigación en contextos rurales:

  • Están orientadas a que todos los proyectos cursen por todas las fases del proceso de emprendimiento, sin tomar en cuenta que al estar en economías locales o de subsistencia, no necesariamente tienen que alcanzar la consolidación o expansión de un negocio. (Ej. Tortas Perú).
  • Se encuentran orientadas a contextos urbanos y de economías globales. Por tanto, canalizan recursos a proyectos acordes a esta lógica, aunque no funcionen en las zonas rurales. (Ej. Premio Innovatis pescados vs pollos).
  • Privilegian proyectos de emprendedores sociales o investigadores sobre proyectos comunitarios o de la población local que solo buscan resolver un problema o atender una necesidad y no necesariamente emprender.
  • Vislumbran el proyecto desde la necesidad del inversionista de recibir una renta y no desde el beneficio social que el proyecto genera. En la mayoría de las ocasiones estos proyectos no pueden generar rentas, pues se ubican en economías de subsistencia o brindan beneficios económicos muy bajos pues se concentran en un contexto local. (Ej. TIC).
  • Omiten considerar proyectos de bajo costo, pero que atienden necesidades locales.

Conscientes de lo anterior, la presente mesa se orienta a constituir un ecosistema para la innovación y emprendimiento en el campo de las telecomunicaciones rurales, en donde se ubican principalmente, iniciativas comunitarias, pequeños emprendimientos locales y micro y pequeñas empresas de telecomunicaciones. Para lograrlo, es importante identificar aquellos actores relevantes en este contexto y las necesidades en materia de telecomunicaciones que existen. También es clave conocer a los actores y necesidades de las iniciativas económicas del contexto a las que se pueden vincular, los tipos de proyectos y las personas que pudieran estar interesados en apoyar su desarrollo. Todo ello para constituir un clúster de innovación específico para las comunidades rurales del estado de Chihuahua.

A nivel nacional e internacional se han logrado consolidar esfuerzos en este campo de las telecomunicaciones. El financiamiento en investigación e innovación ha permitido desarrollos importantes para las telecomunicaciones rurales, como se han logrado implantar con éxito en otros países, Por ejemplo, el despliegue de fibra óptica de Guifi.net en Catalunya, el LibreRouter en Argentina o el sistema de creación de redes mesh Nimble en Sudáfrica. En el caso de México, podemos destacar las herramientas creadas para el funcionamiento de la primera red de telefonía celular comunitaria en Oaxaca: la interfaz de administración de la Red Rhizomática y el open BSC.

Estos ejemplos, ente muchos otros, se han generado a partir de esfuerzos colectivos para la creación de tecnologías que faciliten los procesos de acceso a servicios de telecomunicaciones para comunidades que aún no cuentan con conectividad. Un modelo pertinente y adecuado de política pública impulsaría la creación de tecnologías como éstas con un esquema integral de participación de distintos actores en el proceso de investigación e innovación que se requiere.

También en este campo es destacable la estrategia seguida por Brasil para el desarrollo de Software Libre (SL) para la administración pública como una inversión que permite reducir gastos en la compra de licencias de software propietario. En el caso de las universidades, el impulso al SL en sus sistemas operativos podría representar un ahorro también muy importante, además de la posibilidad de transformación y mejoras del código por parte de sus estudiantes y académicos. Estos son sólo algunos ejemplos, pero podríamos pensar en muchos otros beneficios más, derivados de la inversión en el desarrollo de tecnologías abiertas.

Diagnóstico inicial

En el análisis previo a la consulta se observó que no existe todavía, a pesar de algunos esfuerzos identificados, un ecosistema de investigación aplicada y desarrollo tecnológico que ponga el énfasis en la generación de tecnologías pertinentes y adecuadas para la conectividad en zonas rurales o en territorios con bajo nivel de acceso a servicios públicos.

Sin embargo, existen en el estado diversos programas que pueden articularse para lograr un ecosistema específico para el desarrollo de las telecomunicaciones rurales.

A través de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico, Chihuahua ha puesto el foco en la innovación e investigación tecnológica como motor de crecimiento, mediante la generación de estrategias, políticas y programas que mejoren el entorno económico y fomenten la innovación. En particular el Instituto de Innovación y Competitividad (i2c), a través de la promulgación de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de Chihuahua, es el encargado de fortalecer y desarrollar las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación, mediante proyectos y programas estratégicos de I+D+i, que brinden soluciones y mejoren la productividad y competitividad de los sectores productivo, social, público y académico.

El i2c representa el ente principal que articula y vincula el ecosistema de innovación y de emprendedores. Los ejes principales bajo los cuales se articulan los proyectos ubicados en los polos industriales de Chihuahua y Cd. Juárez, y minoritariamente en Delicias y Cuauhtémoc, son:

  1. Infraestructura científica y tecnológica
  2. Desarrollo, retención y atracción de recurso humano especializado
  3. Fomento a la innovación y emprendimiento de alto impacto
  4. Divulgación y promoción de la ciencia, tecnología e innovación
Por otro lado, la Secretaría impulsa el programa Chihuahua Innova que tiene como objetivo el impulso a esquemas de emprendimiento en el estado. Este programa resulta importante para que las start-up en el territorio chihuahuense logren obtener recursos y herramientas de capacitación con miras a la consolidación de sus proyectos. El programa presenta características importantes con respecto a otros programas en el país como el acceso a recursos de inversión extranjeros o la participación de personas a partir de los 15 años. Asimismo, se cuenta con un Foro Social como parte de esta iniciativa. Sin embargo, hasta el momento han sido pocos los proyectos con énfasis en la resolución de problemáticas sociales.

Asimismo, jurídicamente, en el estado se cuenta con dos leyes que potencian el desarrollo de proyectos tecnológicos también en términos sociales. Uno es la ley de Software Libre, que, aunque novedosa, falta generar mecanismos para ponerla en práctica con el fin de fomentar el desarrollo tecnológico. Bajo el paraguas de esa ley se podrían desarrollar programas de software libre y aplicaciones pertinentes, además de tecnología hardware en los centros de innovación en el Estado, hubs empresariales o laboratorios universitarios. Otra ley muy importante es la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado de Chihuahua, que establece el derecho de acceder a recursos del gobierno o desde otras organizaciones para desarrollar proyectos tecnológicos. Ambos instrumentos jurídicos representan un avance en el impulso al desarrollo tecnológico en el estado, pero se requiere trabajar en los mecanismos de aplicación de estas leyes para la implementación de proyectos prácticos que beneficien a la población.

En el caso de las comunidades indígenas y rurales, lo que se ha podido observar es que las personas que viven ahí son pensadas únicamente como receptoras de tecnologías, no como desarrolladoras. Sin embargo, existen diversos casos en la historia de las comunidades del estado que, así como sucede en otros territorios, son muestra de las capacidades que existen en las comunidades para la transformación y adecuación de tecnologías a sus propios contextos. Por poner algunos ejemplos, mediante la adecuación de sistemas agrícolas o de captación de agua, la utilización y transformación de los “radiecitos chismosos” de Onda Corta que se utilizaban hace algunos años, o la creación de emisoras radiales en las comunidades.

La política pública en este ecosistema debe proporcionar los mecanismos necesarios para que las personas en las comunidades puedan fortalecer sus capacidades y acceder a programas de emprendimiento y desarrollo tecnológico que tomen en consideración sus modos de vida. Un caso que nos permite ejemplificar esto ha sido la colaboración de la Secretaría de Desarrollo Social e Iluméxico para la capacitación de ingenieras comunitarias rarámuris para la instalación y mantenimiento de paneles solares que permiten el acceso a energía eléctrica en las comunidades que no cuentan con el servicio. Ello dará las capacidades técnicas a estas mujeres para no sólo mantener los sistemas funcionando, sino abrir las posibilidades de obtención de un sustento económico y su involucramiento en el desarrollo tecnológico de sus comunidades.

Otro elemento importante en este contexto es la participación de las universidades en el estado. Por un lado, la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) cuenta con dos licenciaturas, una maestría y un doctorado en el área de computación con enfoque en software y hardware. En estos programas lo que se encontró es un impulso importante a temas de Inteligencia Artificial y Software Embedido, con importantes vinculaciones con empresas. Asimismo, existe un área especializada en la investigación y desarrollo de Tecnologías de la Información y Comunicación cuyos mecanismos permiten la creación de proyectos de estudiantes y académicos en temas de desarrollo tecnológico, también muy vinculados con el sector empresarial y gubernamental.

Por otro, también operando con recursos públicos, existen institutos tecnológicos como el de Parral o el de la Tarahumara (ubicado en Guachochi) que son espacios de formación a los que accede una cantidad importante de personas que viven en la región serrana. Sin embargo, en ninguno de los dos se encontró un área especializada en temas de telecomunicaciones o comunicación, el énfasis está puesto sobre todo en programas encaminados a temas de desarrollo agrícola y forestal.

En el ámbito privado, es importante destacar la presencia del Parque Orión del Tecnológico de Monterrey Campus Chihuahua. En este espacio se desarrollan proyectos de emprendimiento en distintas áreas del conocimiento y tienen también un espacio dedicado al desarrollo de TIC.

En el ámbito rural se observan, en materia de telecomunicaciones, la participación de tres tipos de actores en la cadena productiva, que actúan en distintos ámbitos económicos y que actualmente no están atendidos por ninguno de los programas existentes:

  • Los comunitarios: Principalmente resolviendo una necesidad de comunicación, bajo procesos de autoaprendizaje. A través de procesos como la instalación y uso radios FM, radios HF, administración de expendios o construcción de enlaces de Internet, atención a las necesidades de educación, o la reparación de celulares. Participan más como usuarios, pero la misma falta de asistencia técnica, a algunos los hace investigar e innovar para resolver necesidades que se presentan como usuarios.
  • Emprendimientos locales: Gente con cierto conocimiento de las tecnologías que con el fin de resolver necesidades locales encuentran un nicho de negocio en la provisión de servicios como WISP. Algunos de ellos crecen a niveles de micro, pequeñas y hasta medianas empresas, otros logran formar alianzas con estas empresas para la provisión de servicio en estas zonas o como vendedores minoristas.
  • Organizaciones civiles y universidades que buscan apoyar iniciativas campesinas o de comunidades indígenas que requieren resolver problemas de comunicación, o de los pequeños emprendimientos económicos de las comunidades.
  • Empresas sociales: Que atienden el sector eléctrico y capacitan a personal comunitario.
Por otro lado, existen actores interesados en el desarrollo del sector, ya sea porque de manera indirecta el crecimiento de las TIC les beneficia o porque tienen una vocación u objeto relacionado con la cobertura de las telecomunicaciones. En este campo encontramos:

  • Fundaciones: Apoyan proyectos en zonas rurales no necesariamente relacionados con conectividad, pero que les beneficia en los proyectos productivos o educativos que desarrollan.
  • Fundaciones y Organizaciones Tecnológicas: Tienen por objeto apoyar el desarrollo de las TIC, algunas de ellas comprometidas con el movimiento de software libre.
  • OTT: Empresas de servicios que funcionan a través de la red (buscadores, redes sociales, etc.) que financian el desarrollo de la conectividad.
  • Pequeñas y medianas empresas agrícolas o industriales locales que les interesa invertir en el desarrollo de conectividad y aplicaciones que beneficien la prestación de sus servicios, producción o venta de sus productos.
Tomado en cuenta las características de los actores que forman parte de la cadena productiva, tenemos diferentes ámbitos e innovaciones, unas principalmente a nivel comunitario, otras que se mueven en el ámbito de lo local y otras que pueden vincularse a emprendimientos o cooperativas locales. Esto implica diseñar un esquema de apoyo que tome en cuenta esta diversidad, con proyectos cuyos montos pueden ser desde pequeños incentivos económicos hasta proyectos con mayor alcance.

El ecosistema tendría que conectar a estos actores para apoyar proyectos de innovación, investigación y emprendimiento.

Planteamiento de la mesa temática

La presente mesa tiene como objetivo discutir con los diversos actores involucrados en la cadena productiva y de apoyo a las comunicaciones rurales, las acciones tendientes a la construcción de un ambiente de innovación, investigación y emprendimiento.

La mesa de trabajo buscará también observar los mecanismos en que cada uno de los actores puede participar en el ecosistema y las ideas prácticas de cómo comenzar a desarrollar acciones que pongan en marcha el desarrollo tecnológico participativo, pertinente e incluyente para la creación de redes de comunicación y tecnologías que apunten a dar solución a las problemáticas y necesidades sentidas de las poblaciones todavía no conectadas.

Preguntas generadores o ejes de discusión
Tomando en cuenta las apreciaciones generales arriba descritas, esta mesa temática tiene como objetivos:
  • ¿Qué tipos de innovaciones, emprendimientos o investigaciones se espera apoyar en cada segmento de la cadena de valor o ámbito de servicio de telecomunicaciones en zonas apartadas?
  • ¿Qué tipos de apoyos requieren?
  • ¿Bajo que esquema o modelo institucional pueden otorgarse?
  • ¿Qué papel tendrán los distintos actores en este modelo institucional?
  • ¿Qué recursos económicos, tecnológicos, de conocimientos, etc. son necesarios para la consolidación del ecosistema?
  • ¿Cómo impulsar la creación de Software Libre en el estado?
  • ¿Cuáles serían los esquemas de apoyo económico para el desarrollo de tecnología libre, pertinente y adecuada a las comunidades?
  • ¿Cómo articular los esfuerzos que se den en el estado con iniciativas similares en el país o el extranjero?

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